A la periodista le llegó el dato que daba cuenta que la mujer de Adorni estaba comiendo en un bar cercano a Canal 9 y se le fue al humo, cámara en mano.
Hay que tener en cuenta que muchos ciudadanos que apostaron por el proyecto liberal votaron con la convicción profunda de construir un país diferente, transparente y libre de los vicios de la vieja política.
Sin embargo, para una parte fundamental del electorado, figuras como Manuel Adorni le hicieron un daño enorme a la credibilidad del gobierno y nunca se lo van a perdonar.
El cruce cara a cara en un bar
Esa indignación volvió a estallar cuando la periodista Viviana Canosa encontró a la esposa del exfuncionario, Bettina Angeletti, comiendo plácidamente en un bar.
La impunidad de verla disfrutar como si nada enfureció a la conductora, quien se acercó directamente a la mesa para encararla frente a sus acompañantes.
Al comenzar a grabar la situación, Canosa fue contundente: “Llegamos al bar, está Bettina, la mujer de Adorni corriendo con todas las amigas”.
La periodista no dudó en señalar el origen de los recursos con los que se manejaban: “Esta comida la pagamos nosotros los argentinos, la moral como política de estado”.
“La Argentina no es una fiesta”
En medio del tenso momento, una de las mujeres que estaba en la mesa intentó frenar el reclamo diciéndole a Canosa que se trataba de un cumpleaños para que dejara de molestar.
Esa justificación desató aún más la furia de la periodista, quien retrucó sin filtro: “Es un cumpleaños… la Argentina no es una fiesta, mi amor, y esta mujer se llenó de guita, no puede justificar el blanco”.
La confrontación continuó marcando el contraste entre el discurso de austeridad oficialista y la realidad de los exfuncionarios: “Es la batalla cultural, la moral como política de estado. Yo duermo bárbaro, no sé cómo duermen ustedes a la noche”.
Reacciones tras la viralización
El reclamo de la conductora apuntó también a los privilegios que continúan vigentes para el entorno del exjefe de Gabinete, cuestionando la presencia de custodios pagos por el Estado.
Posteriormente, al analizar lo ocurrido, Canosa resumió la impotencia que comparten muchos ciudadanos al ver este tipo de conductas en la vía pública.
“Me dio una bronca… voy a romperle las pelotas como cada argentino de bien, como dicen ellos, cuando estén haciendo esto porque es impunidad al palo”, concluyó.
El episodio reavivó la indignación del votante de Milei que exige transparencia absoluta y el fin definitivo de los privilegios para cualquier dirigente.
