El debate sobre la baja en la edad de imputabilidad volvió a generar un tenso cruce en la televisión nacional tras las controvertidas posturas expuestas en la mesa de discusión.
La panelista Fernanda Iglesias desató una ola de repudio en las redes sociales al intentar justificar el accionar de los jóvenes que cometen delitos amparándose en el contexto social.
Sus declaraciones provocaron la reacción inmediata de sus compañeras de piso, quienes rechazaron de plano que se victimice a quienes aterrorizan a las familias trabajadoras.
El tenso intercambio dejó al descubierto la brecha entre quienes promueven la tolerancia hacia la delincuencia y quienes exigen la aplicación firme de las leyes.
“Son chicos atrapados en esta circunstancia”
Durante la discusión, Iglesias argumentó que la responsabilidad principal de los hechos delictivos cometidos por menores recae en su entorno familiar y en las deficiencias del Estado.
“Los chicos están atrapados en esta circunstancia porque nacen en un lugar difícil”, sostuvo la periodista para suavizar la gravedad de las infracciones cometidas a temprana edad.
Asimismo, cuestionó la eficacia de las medidas de privación de la libertad como respuesta del sistema judicial frente a los delitos violentos.
“¿Cuáles son las consecuencias acá? ¿Encerrarlos y tratarlos mal?”, lanzó con tono crítico respecto de los establecimientos de detención para menores infractores.
Sus dichos generaron indignación colectiva al poner el foco de la preocupación en las condiciones de los agresores en lugar de la seguridad de las víctimas.
Mercedes Ninci se le fue al humo
La respuesta dentro del estudio no tardó en llegar para frenar el discurso justificador de la panelista y reordenar las prioridades del debate.
Frente a las excusas sociales planteadas por Iglesias, sus compañeras, entre ellas Mercedes Ninci, remarcaron que el foco debe estar puesto en proteger a la ciudadanía indefensa de la violencia callejera.
“No estamos hablando de chicos inocentes, estamos hablando de delincuentes que son un peligro para la sociedad”, le increpó Ninci directamente para cortar con el relato garantista.
La réplica dejó en claro que cuando un adolescente comete un hecho grave, la prioridad absoluta de la Justicia debe ser la preservación del orden público y la seguridad general.
Se enfatizó además que no se puede continuar con discursos permisivos mientras las familias trabajadoras sufren las consecuencias de la impunidad en los barrios.
Cruce por la responsabilidad del Estado bonaerense
En el tramo final del enfrentamiento, la discusión derivó en la falta de inversión y el manejo de los fondos públicos en el territorio bonaerense para infraestructura y contención.
Se cuestionó que la provincia prefiera destinar recursos millonarios a la pauta oficial antes que a la mejora de la educación y la seguridad ciudadana.
Sin embargo, el repudio principal continuó centrado en las desafortunadas expresiones de Iglesias al sugerir exageraciones por parte de quienes exigen castigos severos.
El tenso cruce televisivo reflejó el agotamiento de la sociedad frente a las explicaciones sociológicas que buscan eximir de culpa a los delincuetes.
