La interna en La Libertad Avanza no da tregua y sumó un nuevo capítulo de alto voltaje en las últimas horas. Lilia Lemoine volvió a cruzar con los tapones de punta a la vicepresidenta, dejando en claro que la grieta en el oficialismo es cada vez más profunda.
La diputada libertaria utilizó sus redes sociales para lanzar dardos directamente hacia la titular del Senado. El detonante fue la agenda de encuentros que la segunda de Javier Milei mantiene con figuras de la oposición más dura.
Las reuniones que detonaron el conflicto
El malestar en el riñón más puro del Gobierno venía masticándose en silencio, pero terminó de estallar de manera pública. Lemoine cuestionó abiertamente las reuniones que Villarruel mantuvo con funcionarios y gobernadores de cuño kirchnerista.
Puntualmente, la legisladora hizo alusión al viaje que la vicepresidenta realizó hace pocos meses a Formosa. Allí participó de una celebración oficial y se la vio muy cómoda compartiendo agenda con el mandatario provincial.
Un dardo directo al corazón de la interna
La foto con el histórico gobernador del norte argentino caló hondo en los sectores más duros del oficialismo. Lemoine no se guardó nada y disparó un mensaje letal que expone el nivel de fractura interna.
“Ver a Villarruel riéndose con Mayans y quedándose a dormir en la casa de Insfrán nos retorció las tripas a todos. Más cuando también la ves coquetear con Moreno”, lanzó sin anestesia la diputada.
El pasado político bajo la lupa
Para la legisladora, las afinidades de la vicepresidenta con ciertos sectores del peronismo tradicional no son ninguna casualidad. Según su visión, existe un trasfondo ideológico que conecta a todos estos actores de la política local.
“Hay un hilo conductor, todos fueron miembros de ‘La Guardia de Hierro’ de Perón”, argumentó de manera tajante. Lemoine aseguró que viene advirtiendo sobre esta situación desde hace más de un año ante la mirada atenta de sus seguidores.
La reacción de la oposición y el futuro del bloque
El contraataque discursivo no se limitó solo a los nombres propios del Senado o de las provincias. La diputada cerró su descargo con una chicana sobre cómo impacta este escenario en los referentes de la izquierda peronista: “Grabois se estará riendo, mucho”.
Mientras tanto, en los pasillos de Balcarce 50 miran de reojo este nuevo frente de tormenta. El oficialismo busca surfear la ola de reproches internos en una semana clave para la gestión gubernamental.
