En el mundo del fútbol argentino, donde los hilos del poder suelen ser tan enredados como un partido de eliminatorias, a veces las señales no vienen de los tribunales ni de los estadios, sino de lugares mucho menos convencionales. Lo que ocurrió en las últimas horas con Claudio “Chiqui” Tapia parece sacado de un libreto ya escrito, y no precisamente por un analista deportivo.
Una reconocida vidente, conocida como Venus Psíquica, se volvió tendencia tras la confirmación de una serie de infortunios que hoy acorralan al máximo dirigente de la calle Viamonte. Lo que hace apenas unos días parecía una simple especulación esotérica, hoy cobra una relevancia inusitada ante la contundencia de los hechos judiciales que salpican la gestión de la AFA.
La precisión de los anuncios dejó a más de uno con la boca abierta. No se trató de una frase generalista sobre “malas energías”, sino de un punteo detallado sobre embargos, multas y una soledad política que hoy parece ser el destino inevitable para el hombre que supo estar en la cima tras la conquista de Qatar.
En la vida, como en el deporte, los ciclos tienen un principio y un final. Pero que alguien anticipe con lujo de detalles la caída de un hombre que parecía intocable es algo que sacude incluso a los más escépticos de la clase media argentina.
La profecía del 19 de marzo y el embargo millonario
Todo comenzó a mediados de marzo, cuando la vidente lanzó un vaticinio lapidario. Durante su sesión, afirmó con total seguridad que este 2026 sería el año en que la justicia finalmente “apretaría” a Tapia. El pronóstico fue directo: “La justicia le va a clausurar, quitar, obtener… le va a quitar a esta persona algunas propiedades, algunos bienes”.
Lo que en ese momento sonaba a una expresión de deseos para sus detractores, se materializó apenas unos días después. Las noticias sobre la imputación judicial y el embargo preventivo de bienes del dirigente confirmaron que la visión no estaba errada. No se trata solo de una investigación de rutina, sino de una avanzada que toca directamente el patrimonio personal del presidente de la AFA.
La vidente también puso el ojo en la parte económica, advirtiendo sobre una sanción que golpearía fuerte en el bolsillo del dirigente. “Van a poner una multa, una multa de un monto de dinero bastante importante”, sostuvo la psíquica el pasado 19 de marzo. La realidad volvió a darle la razón con la imposición de una cifra millonaria que complica todavía más el panorama legal de Tapia.
El abandono del entorno y el pedido de renuncia
Quizás la parte más dolorosa para cualquier líder no sea el acoso de la justicia, sino la traición de quienes lo rodean. En este sentido, la predicción fue igual de quirúrgica al señalar que el círculo íntimo del “Chiqui” sería el primero en saltar del barco cuando el agua empezara a entrar por todos lados.
Según el relato de Venus Psíquica, los mismos dirigentes que hoy lo aplauden serán quienes le marquen la puerta de salida. “Gente importante de aquí de la presidencia del fútbol argentino van a reunirse y van a decidir pedir que esta persona renuncie”, sentenció la vidente. Este vacío político es lo que hoy se empieza a percibir en los pasillos de la AFA, donde el apoyo incondicional se transformó en un silencio que aturde.
La salud de Tapia también fue mencionada como un factor determinante en este final de ciclo. La vidente describió a un hombre que “no quiere más problemas, está bastante nervioso, tiene insomnio, no duerme”, lo que lo llevaría a aceptar su salida del cargo para recuperar algo de paz personal frente al vendaval judicial.
Este desenlace, que hoy parece estar a la vuelta de la esquina, marca el fin de una era que mezcló éxitos deportivos con constantes sospechas sobre el manejo de los fondos y el poder. La vidente la embocó de punta a punta, y lo que resta ver es si el dirigente tendrá la fuerza para resistir un destino que ya fue anunciado bajo la mirada de los dioses.
Lo de Venus Psíquica fue un pleno total: anticipó el embargo y el final de la era Tapia con una precisión que dejó a más de un escéptico mudo.
