Hay cosas que en este país ya no sorprenden, pero no por eso dejan de indignar. Otra vez, la Patagonia se convierte en el escenario de un guión insólito donde las reglas parecen escritas con elástico.
Mientras el ciudadano de a pie se rompe el lomo cumpliendo normas, pagando impuestos y esperando una Justicia que tarda una eternidad, el sistema se maneja con sus propias leyes. Una verdadera tomada de pelo que deja un sabor amargo en la boca de cualquiera que todavía crea en las instituciones.
La sensación de que todo es un viva la pepa vuelve a instalarse con fuerza en el sur de nuestro país. La indignación es total y no es para menos.
El laburante, el tipo que respeta las normas, se queda con las manos completamente vacías mirando un espectáculo donde la coherencia brilla por su ausencia.
Para entender este descalabro hay que rebobinar la película hasta diciembre de 2021. En aquel momento, Comodoro Rivadavia fue el epicentro de un escándalo que dio la vuelta al territorio nacional. Una filmación interna del Instituto Penitenciario Provincial expuso una escena que rozaba lo surrealista. Las imágenes mostraron a la entonces jueza Mariel Suárez en una situación de extrema cercanía, con gestos de afecto, hacia un detenido de alta peligrosidad.
No fueron las muestras de afecto sino mentir y decir que estaba mal de salud y faltar a su trabajo para ir a ver al preso, lo que le costó el cargo de jueza.
Pero ayer 4 de Junio la justicia de Chubut declararó la nulidad absoluta de la sentencia anterior y dispusieron que Suárez sea restituida en su cargo de jueza.
Si, si leíste bien. Una jueza que besa presos, será de nuevo jueza e impartirá “Justicia”.
Crónica del video de la polémica y los encuentros en el penal
En 2021 todo quedó grabado en un video. El recluso en cuestión era Cristian “Mai” Bustos, un hombre que cargaba con una condena pesada por homicidio. Se habló entonces del caso de una jueza que besó a un preso, así de clarito y sin vueltas, una postal que quedó grabada en las cámaras de seguridad. La defensa de la jueza Suárez argumentó una justificación insólita, alegando que los encuentros tenían como único objetivo recolectar material para la futura publicación de un libro sobre la vida del condenado.
La situación escaló rápido en la política y el poder judicial. En enero de 2023, llegaron las denuncias formales contra la magistrada. El entonces senador Ignacio Torres y quien fuera intendente de Comodoro, Juan Pablo Luque, encendieron las alarmas. El Superior Tribunal de Justicia inició un sumario, pero la imputación principal contra la jueza no fue por el afecto en la celda, sino por los faltazos a sus obligaciones laborales.
La acusación formal apuntó a que la jueza Suárez faltó a una audiencia clave que debía presidir en su propio juzgado para ir a visitar al preso. Para justificar esa ausencia, se sospechaba que la jueza había falseado información sobre su estado de salud. Un combo completo que derivó en una destitución que parecía ejemplar, pero que terminó siendo apenas el primer capítulo de una historia con un desenlace de película.
La restitución definitiva y el regreso a los tribunales

Los vientos cambiaron por completo y el panorama penal se despejó para la abogada. El año pasado, el juez Marcelo Nieto Di Biase dictó el sobreseimiento de la jueza Suárez en la causa por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público.
El magistrado consideró que no existía delito y archivó el caso antes de llegar a la instancia de juicio oral. Esa decisión técnica fue la llave maestra para lo que vendría después.
Con esa carta a su favor, la defensa de la jueza Mariel Suárez arremetió con fuerza para recuperar el terreno perdido. El reclamo de la jueza llegó hasta lo más alto del poder judicial de la provincia. Los argumentos apuntaron a que se habían violado las garantías de un proceso limpio y que el tribunal anterior carecía de la objetividad necesaria para juzgar el comportamiento de la magistrada.
La estocada final llegó este jueves 4 de junio con la noticia más importante de todo este proceso. Por unanimidad, los integrantes del Tribunal Superior de Justicia de Chubut firmaron una resolución que borra con el codo lo dictado en noviembre de 2023. Los magistrados declararon la nulidad absoluta de la sentencia anterior y dispusieron que Suárez sea restituida en su cargo de jueza. De esta manera, tras el largo parate por el escándalo, la funcionaria podrá en unos días más volver a trabajar en la Justicia de forma inmediata.
Y acá no ha pasado nada.
