Gladys mostró sus verdaderas intenciones

Se le cayó la careta a una de las cantantes más conocidas de la movida tropical tras un raid mediático cargado de victimización y llanto impostado.

Gladys la Bomba Tucumana utilizó las pantallas de televisión para quejarse agriamente del duro panorama comercial que atraviesa su local gastronómico “La Bomba: Empanadas Tucumanas”, ubicado en el barrio de Recoleta.

La artista popular montó un verdadero show de lamentos ante las cámaras al asegurar que la inversión inicial realizada con sus ahorros no se ha podido recuperar, y que está a punto de cerrar.

“No puedo sostener mi negocio”, afirmó la cantante para instalar una narrativa de crisis y justificar que el local está al borde del cierre inminente.

En medio de sus quejas contra la situación económica general, Gladys reveló que tuvo que achicar su negocio y reducir el personal de siete a tres empleados.

Sin embargo, detrás del llanto mediático por las empanadas y la falta de apoyo comercial, se ocultaba una jugada fríamente calculada para posicionarse.

No da puntada sin hilo

Inmediatamente después de quejarse en los programas de espectáculos, Gladys la Bomba Tucumana confirmó sin ponerse colorada que está próxima a lanzarse en la política.

La cantante intentó disfrazar su ambición personal asegurando que siente la necesidad urgente de superar las divisiones partidarias y fomentar la unidad nacional.

Gladys la Bomba Tucumana apeló a un discurso político al hablar de abordar la tristeza generalizada de la gente y la falta de recursos para comer.

Asimismo, Gladys la Bomba Tucumana le exigió de forma insólita a la clase dirigente que apoye medidas para evitar la pérdida de puestos de trabajo.

Aunque la cantante no reveló bajo qué agrupación política militará, en el ambiente se descarta por completo cualquier acercamiento a La Libertad Avanza o al PRO.

El verdadero negocio de vivir de la política

La maniobra de Gladys la Bomba Tucumana provocó una ola instantánea de repudio en las plataformas digitales por parte de miles de usuarios indignados.

Los internautas se enojaron con la cantante por haber utilizado el supuesto fracaso de su local como una excusa para ganar minutos de aire en la televisión.

En las redes sociales la sentencia fue unánime al remarcar que Gladys la Bomba Tucumana mostró la hilacha de la peor manera ante la sociedad.

Decenas de miles de personas coincidieron en que la cantante se dio cuenta rápidamente de que el verdadero negocio no era vender empanadas, sino buscar un cargo para vivir de la política.

Scroll al inicio
Este sitio utiliza cookies propias y de terceros para análisis y publicidad. Continuar navegando implica su aceptación.    Cookies
Privacidad