El Presidente atendió sin filtro a Plager

Javier Milei sumó un nuevo round en su pelea abierta con un sector de la prensa. Esta vez el blanco fue Débora Plager, conductora de La Nación Más, a quien el mandatario criticó con dureza en una intervención que sacudió los pasillos de los medios de comunicación.

El disparador del conflicto fue un informe sobre un polémico hallazgo en un hospital del conurbano bonaerense. La indignación televisiva que mostró la periodista no le cayó nada bien al jefe de Estado, quien aprovechó la oportunidad para pasarle una factura vieja.

A Milei se lo notó visiblemente ofuscado al recordar el paso de la conductora por el Palacio Legislativo hace unos años. El Presidente no anduvo con vueltas y apuntó directo contra la idoneidad y la preparación de Pláger para debatir sobre ciertos temas de la agenda pública.

Cuestionamiento directo a la formación

El eje del ataque presidencial se centró en la participación de la comunicadora en las audiencias del debate por la interrupción voluntaria del embarazo. Para el mandatario, aquella exposición fue un error grosero por parte de la periodista debido a su falta de credenciales académicas específicas.

“Débora Plager fue al congreso a defender ley del oborto”, lanzó Milei con un tono de evidente malestar. La crítica no quedó ahí, ya que de inmediato puso en duda la capacidad técnica de la conductora para opinar sobre cuestiones científicas y filosóficas complejas.

El mandatario profundizó su descargo y sembró interrogantes sobre el rol de los profesionales de los medios en las discusiones de leyes clave. “Mi pregunta esa: ¿Cuál es al formación de la señora Débora Plager en temas de ética, de biologia, de bioética y demás, para ir a exponer en el congreso a favor una ley (la del aborto) siendo solo una periodista?”, arremetió.

Una acusación de complicidad

La embestida discursiva subió de tono cuando el jefe de Estado analizó la distancia existente entre los argumentos de la conductora y el conocimiento técnico que requiere la materia. El Presidente consideró que hubo un exceso de confianza por parte de la protagonista al opinar sin sustento científico.

“El nivel de desproporción de su conocimiento con respecto a lo que está hablando es enorme y su ego también”, sentenció Milei frente a la cámara. En el entorno de la Casa Rosada insisten en que estas intervenciones buscan exponer lo que consideran inconsistencias de los líderes de opinión.

El remate de la crítica presidencial apuntó directamente al desconocimiento del texto legal que la propia periodista fue a respaldar. Para el mandatario, la exposición en las comisiones parlamentarias significó un paso en falso difícil de justificar.

“Primer punto, fue a defender algo de lo que no sabe. No solo es una ignorante del tema del que fue hablar, sino que es cómplice”, disparó sin anestesia. La acusación dejó en claro que la relación entre el Poder Ejecutivo y ciertos sectores del periodismo atraviesa su momento más tenso.

Para cerrar su descargo sobre la intervención de Pláger en el Parlamento, el Presidente fue categórico al señalar la supuesta falta de lectura previa del proyecto de ley. “Además no conocía la ley (del aborto) que en su momento fue a defender”, concluyó Milei de manera tajante.

Impacto inmediato en la opinión pública

La reacción de los usuarios digitales no se hizo esperar y el fragmento del video se viralizó de forma instantánea. Las plataformas virtuales se inundaron de comentarios que avalaron la postura del mandatario, cuestionando la ligereza con la que a veces se debaten temas de fondo en la televisión.

Muchos recordaron aquella presentación en el Congreso y coincidieron en que la periodista mostró serias dificultades para sostener sus argumentos frente a las preguntas técnicas. Los reproches en las redes se multiplicaron, dejando a la conductora en una posición sumamente incómoda y bajo la lupa de la audiencia.

Por el momento, la conductora de La Nación Más optó por el silencio estratégico frente a los duros calificativos que recibió desde la máxima magistratura del país. La tensión sigue en aumento y este nuevo capítulo promete dejar secuelas en el vínculo entre el Gobierno y los comunicadores.

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