Andrea del Boca entró al reality como una jugadora de estrella, pero la realidad de la convivencia parece haberle pasado una factura demasiado cara. La actriz, que siempre buscó el centro de la escena, se convirtió este jueves en la protagonista de un episodio que obligó a la producción a romper el habitual hermetismo del programa.
El clima dentro de la casa más famosa del país venía enrarecido, con una Andrea que no terminaba de encajar en la dinámica del grupo. Lejos de los guiones de antaño, la exposición constante y los roces diarios empezaron a mellar la imagen de quien pretendía dar cátedra de conducta frente a las cámaras.
En los alrededores de los estudios de Martínez, el movimiento de personal médico no pasó desapercibido para la prensa apostada en el lugar. La falta de información oficial por parte de la producción solo alimentó las versiones sobre un desenlace que muchos veían como inevitable dado el perfil de la participante.
A las 14 horas, los rumores se transformaron en una realidad que sacudió la grilla televisiva. Ante la mirada de sus compañeros, que observaban sin entender demasiado el despliegue, la actriz fue retirada del predio de manera urgente para ser asistida fuera del aislamiento.
Fue así que se confirmó lo que se sospechaba: Andrea del Boca abandonó la casa de Gran Hermano a bordo de una ambulancia. La mujer, que ya venía quejándose de su estado físico, fue trasladada de inmediato a una clínica de la Capital Federal para ser evaluada por profesionales. Según dieron la primicia en el programa Intrusos.
El pico de presión y una frase que no la dejó bien parada
El origen del traslado médico parece estar vinculado a una situación de salud que la propia actriz ya había advertido durante la noche anterior. En medio de una de las tantas discusiones que se viven en el encierro, se la vio controlándose la presión arterial mientras lanzaba un comentario que despertó críticas.
Con un tono que no cayó nada bien en el público, Andrea sentenció: “Tendría que gritar más acá para que no me suba la presión”. Esa frase, interpretada por muchos como una excusa para justificar sus arrebatos, terminó siendo el preludio de su salida forzada del juego por una descompensación real o conveniente.
Por ahora, se desconoce si el cuadro se limita estrictamente a la hipertensión o si existen otros factores que obligaron a su internación. Lo cierto es que la estadía de la actriz en el programa pende de un hilo, dejando en claro que el formato de reality no es para cualquiera, y mucho menos para quienes no toleran la contradicción.
Habrá que ver si Andrea del Boca está en condiciones de reincorporarse o si este episodio marca el final definitivo de su paso por un ciclo que, a decir verdad, le quedó demasiado grande desde el primer día.
La imagen de esta nota es ilustrativa, apenas tengamos el video o las fotos del traslado de la actriz lo publicaremos y actualizaremos la información.
