Cristina Kirchner no oculta su fastidio y volvió a utilizar sus redes sociales para descargar su furia contra el sistema judicial. La exmandataria manifestó su indignación ante la obligación de tener que comparecer de forma presencial en las audiencias del juicio que la tiene como protagonista.
Desde su cuenta de X, la expresidenta calificó la situación como una suerte de espectáculo montado, intentando una vez más victimizarse ante la opinión pública. Su molestia radica, principalmente, en tener que abandonar la comodidad de su residencia para sentarse frente a los jueces que evalúan su gestión.
El descargo virtual no pasó desapercibido en los medios y generó una reacción inmediata en el programa de Eduardo Feinmann. El periodista, fiel a su estilo directo y sin vueltas, analizó cada línea del mensaje de la exjefa de Estado con una dureza que caló hondo en la audiencia.
Para Feinmann, las quejas de la dirigente no son más que una estrategia para evadir la realidad de los expedientes que se acumulan en Comodoro Py. El conductor no dejó pasar la oportunidad de recordarle a la actual condenada cuál es su verdadera situación ante las instituciones del país.
Un problema con el Código Penal
La reacción del periodista fue tajante al señalar que la presencialidad no es un capricho mediático, sino una obligación que rige para todos los ciudadanos por igual. Feinmann lanzó la primera estocada al afirmar: “Usted no es una pobrecita, una perseguida política; a usted la viene persiguiendo el Código Penal hace mucho tiempo. Ese es su problema, usted tiene un problema con la ley”.
Lejos de bajar el tono, el conductor sostuvo que el reclamo por las formas es una distracción frente al fondo de la cuestión económica que afectó a los argentinos. “Señora, no se queje. Además, usted le afanó el pan a la gente cuando se afanó tanta guita”, sentenció mirando a cámara con firmeza.
Para el periodista, la insistencia de Kirchner en participar de los debates mediante una pantalla tiene un objetivo claro: evitar la foto en el banquillo. “Ella lo que quiere es estar en un ‘cuadradito’ porque no quiere que el pueblo vea su cara en el banquillo de los acusados”, explicó durante su editorial.
La ley pareja para todo el mundo
Feinmann también hizo hincapié en que otros imputados en causas similares están cumpliendo con el procedimiento cara a cara ante el tribunal. Recordó que incluso figuras ligadas al pasado kirchnerista, como Sergio Schoklender, asisten a los tribunales sin privilegios de conexión remota.
“Vea, Cristina, que se puede presencial. Ve que es lo que corresponde. El delincuentón este de Sergio Schoklender va presencial, ve que usted también puede ir”, fustigó el periodista. En su visión, no hay margen para interpretaciones políticas cuando se trata de delitos comunes tipificados hace décadas.
Hacia el final de su intervención, el comunicador dejó una reflexión sobre el legado que quedará para las próximas generaciones sobre este periodo histórico. “Lo que más bronca le da es aparecer en los libros de historia… dentro de 50 años se estudiará que fue una de las personas más corruptas de este país”, concluyó.
Con una altura envidiable y un nivel de oratoria que puso las cosas en su lugar, Feinmann cerró su programa ratificando que en una República nadie está por encima de la Constitución. Una vez más, el periodista dijo la verdad que muchos argentinos esperaban escuchar frente a los atropellos al sentido común.
