Se pudrió todo entre Villarruel y Feinmann

La vicepresidenta Victoria Villarruel generó una fuerte polémica al denunciar ante la justicia a los periodistas Eduardo Feinmann y Pablo Rossi. El conflicto escaló rápido y ya se metió de lleno en el terreno judicial, con acusaciones cruzadas y advertencias de un posible contraataque legal.

La presentación fue realizada por la titular del Senado, quien sostuvo que ambos conductores incurrieron en calumnias, injurias y conductas que, según su interpretación, afectarían el orden público. La denuncia generó sorpresa en el ámbito político y también en el periodístico, donde el tema se instaló de inmediato.

El episodio tomó aún más temperatura cuando la cuestión fue analizada en vivo durante el pase televisivo que comparten Feinmann y Rossi en A24. Allí intervino el abogado penalista y columnista judicial Gabriel Iezzi, quien explicó los primeros movimientos del expediente.

Fue en ese momento cuando se conoció la primera respuesta judicial al planteo de la vicepresidenta. El fiscal Carlos Rívolo analizó la denuncia y resolvió desestimar los cargos presentados contra los periodistas al considerar que no se configura delito.

“El fiscal desestima la denuncia, veremos ahora qué resuelve la jueza”, explicó Iezzi durante el programa, dejando claro que el expediente todavía tiene una instancia pendiente. La decisión final quedará en manos de la jueza María Servini, quien deberá definir si mantiene el criterio del fiscal o toma otro camino.

Lejos de bajar el tono, la reacción de los periodistas fue inmediata. Durante el pase televisivo, Feinmann dejó abierta la puerta a un contraataque judicial contra la vicepresidenta por haber impulsado la denuncia.

“Yo iría por una falsa denuncia, contra la vicepresidente, directamente”, afirmó el conductor sin rodeos. A su lado, Rossi reforzó la postura con un cuestionamiento más amplio al planteo judicial de Villarruel.

“Nos hizo una imputación calumniosa, con una total falta de comprensión… Me parece que la vicepresidenta y todo el grupo que la asesora ignoran cuestiones elementales de la libertad de expresión, de fallos anteriores de la Corte Suprema de Justicia”, expresó el periodista.

Feinmann también puso el foco en la naturaleza de los delitos mencionados en la denuncia. Según explicó al aire, figuras como calumnias e injurias hoy se discuten en el ámbito privado cuando se trata de cuestiones públicas o políticas.

El conductor incluso lanzó un desafío directo a la vicepresidenta para que la disputa continúe en tribunales civiles. “Vamos a ver quién lo gana, a ver quién pone plata del bolsillo, si ella o nosotros”, dijo con tono filoso.

La tensión no terminó ahí. Sobre el final del intercambio televisivo, Feinmann fue todavía más crítico con la dirigente. “Esta señora quiere ser candidata a presidente… Hoy la llaman Campanita porque nada más toca la campanita en el Senado, no tiene poder… Si estando rota su imagen positiva en la sociedad, ataca a la libertad de expresión y de prensa, no me quiero ni imaginar lo que sería siendo presidente. Peligrosísimo”, disparó.

El expediente ahora quedó en manos de Servini. Su decisión marcará el próximo capítulo de un enfrentamiento que ya pasó de la televisión a los tribunales. Y que, por lo visto, recién empieza.

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