Robertito Funes Ugarte furioso con Horacio Cabak

El clima en los pasillos de La Nación+ y A24 se encuentra al rojo vivo debido a un inesperado pase de facturas entre Robertito Funes Ugarte y Horacio Cabak. Las tensiones profesionales en el ámbito del periodismo político y de actualidad suelen mantenerse bajo estricta reserva detrás de las cámaras de televisión. Cuando las diferencias entre figuras como Funes Ugarte y Cabak se trasladan directamente a la pantalla en pleno horario central, el impacto en el medio es inmediato.

Las mediciones del minuto a minuto y las planillas de rating generan una competencia feroz entre las distintas señales informativas que buscan liderar la audiencia diaria. Las estrategias editoriales y las incorporaciones de personalidades fuertes a las grillas de programación suelen despertar ciertos recelos entre colegas de un mismo sector. En este ambiente de alta exposición, las susceptibilidades están a flor de piel y cualquier chispa puede encender la polémica.

La labor de los cronistas de exteriores y los móviles en vivo expone a los conductores a situaciones imprevistas donde las emociones juegan un papel preponderante. Las transmisiones desde la vía pública requieren de una gran concentración, aunque muchas veces se transforman en el escenario ideal para descargos personales. Las internas corporativas y los cruces de pasillo raramente se ventilan con tanta vehemencia frente a los ojos del público televidente.

Los portales dedicados al espectáculo y las redes sociales se hicieron eco de inmediato de las repercusiones de este duro enfrentamiento mediático. Las acusaciones cruzadas entre figuras de renombre abren un debate profundo sobre los límites de la crítica profesional entre miembros de un mismo multimedio. La convivencia en el trabajo periodístico se vuelve sumamente compleja cuando entran en juego cuestiones de cartel y prestigio personal.

La realidad demuestra que los armados de notas periodísticas en medios gráficos suelen ser vistos con lupa por aquellos que se sienten damnificados en su honor. La publicación de datos referidos al rendimiento de ciertos ciclos televisivos despierta sospechas sobre supuestas campañas de desprestigio orquestadas desde las sombras. El desenlace de esta historia dejó al descubierto una grieta insalvable entre dos figuras que supieron compartir espacios comunes.

Durante una transmisión en vivo para la señal La Nación+ desde el Barrio Chino, el conductor Robertito Funes Ugarte estalló de furia de manera imprevista. El animador apuntó sus cañones de forma directa contra su colega Horacio Cabak, figura de A24 con paso por LN+, y contra el redactor Maxi Sardo. El detonante del conflicto fue un artículo publicado en Revista Noticias que cuestionaba duramente el rating del programa que Funes Ugarte comparte con Cecilia Insinga.

Acusaciones de complot y descargos al aire

El conductor del móvil televisivo no se guardó absolutamente nada y denunció públicamente haber sido víctima de una maniobra coordinada para perjudicarlo. “Me entero por una fuente inobjetable que él habría mandado escribir esa nota. Me dijeron ‘Fulano y mengano mandaron a escribir una nota en contra tuya y del programa’”, disparó el periodista. La gravedad de sus declaraciones generó una conmoción inmediata en la producción del canal que transmitía en vivo.

Para el animador, la intención detrás del texto publicado y posteriormente eliminado de la web de la editorial iba mucho más allá de su persona. “No creo que sea puntualmente contra mí porque también atacaron a Ceci, creo que es contra el canal, también contra la idea. Esta gente que escribió esa nota. Y están diciendo cosas. No se dan cuenta que cuando hablan mal o bien, hablan”, analizó frente al micrófono con evidente malestar.

El descargo continuó subiendo de tono a medida que Robertito Funes Ugarte detallaba lo que consideraba una agresión directa hacia el equipo de trabajo del ciclo. “Esta semana se aprovecharon y dijeron cosas muy feas a mi compañera Cecilia y a mí. Como son gente de tirar golpes bajos, se escriben notas inducidas diciendo cosas feas de Cecilia. Una nota misógina, una nota de mala leche”, sentenció el conductor visiblemente afectado por la situación.

Cruces picantes, posicionamiento político y disculpas

La furia del periodista de exteriores se concentró en descalificar la idoneidad profesional de los involucrados en la supuesta maniobra mediática. “Se armó un gran revuelo en el canal de noticias porque el Maxi Sardoso, este queso feo, que es amigo de este modelo inepto e inútil, armaron una opereta que les salió mal. La propia revista donde salió publicado nos pidió disculpas a Cecilia y a mí por la guarangada y la vergüenza que habían dicho”, reveló al aire.

Las alusiones despectivas vertidas en el móvil hicieron clara referencia al pasado en las pasarelas de Horacio Cabak, su alineación editorial y su ferviente defensa al modelo actual. El conductor atacado es conocido en el ambiente por respaldar de forma contundente la gestión oficialista, habiendo defendido a capa y espada al vocero Manuel Adorni en los momentos más complejos. Hacia el final de su monólogo, el cronista agradeció el apoyo de la teleaudiencia frente a los ataques recibidos.

“La gente no es tonta, la gente nos sigue eligiendo. El viernes nos vio mucha más gente todavía gracias a lo que hizo Maxi Queso Sardoso y este inepto, Ken desvencijado, amigo del Presidente”, concluyó de forma tajante. El episodio dejó en evidencia que las diferencias ideológicas y profesionales dentro de los canales de noticias están lejos de encontrar una tregua pacífica en el corto plazo.

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