Mario Pergolini, el reconocido conductor y empresario de medios, ha vuelto a sacudir el avispero político argentino con sus filosas declaraciones sobre el destino de Cristina Fernández de Kirchner (CFK).
Durante una entrevista con Luis Novaresio, Pergolini expuso un análisis contundente sobre el futuro de la expresidenta, que promete ser tema toda la semana.
Sus palabras no solo representan una opinión, sino una sentencia mediática. La visión de Pergolini es que el castigo final de CFK no provendrá de los tribunales ni del exilio, sino de un enemigo mucho más implacable para cualquier figura pública: el olvido.
Su Final no es la Cárcel, es la Nada
Cabe recordar que la expresidenta se encuentra hoy bajo arresto domiciliario en su domicilio de San José 1111 (CABA), luego de que la Justicia la considerara jefa de una asociación ilícita.
Al respecto el exconductor de CQC fue directo y utilizó un lenguaje sin concesiones al analizar la situación actual de Cristina.
Pergolini enfatizó que el verdadero castigo para ella no será el encierro físico o las condenas judiciales. Pergolini aseguró que la condena más grande que enfrentará la expresidenta es el progresivo olvido por parte de la sociedad argentina.
En sus palabras, su figura se irá “diluyendo” con el paso del tiempo hasta ser, literalmente, “tragada por el propio olvido”.
“Creo que la condena más grande que va a tener, es que se va ir diluyendo. Se la va a tragar el propio olvido”, expresó Pergolini.
¿Una Puesta en Escena y una Figura Inconsistente?
El empresario no se detuvo en el análisis del destino final, sino que también criticó la actualidad de la ex mandataria. Pergolini se mostró particularmente escéptico ante las apariciones de CFK en el balcón, tras recibir reveses judiciales.
Mario fue tajante: dijo que la escena no le generaba emoción alguna y la calificó de “muy inconsistente”. Esta incoherencia, según su óptica, le quita peso y autenticidad a los mensajes que CFK pueda dar a la sociedad.
Pergolini aseguró que esta situación era un “hecho político” preparado para la tribuna, deslizando la idea de que la ex mandataria está realizando una puesta en escena para mantener a su militancia activa. Su crítica apunta a que su comportamiento es artificial y carece de la sustancia que un líder político necesita para enfrentar un momento de crisis.
El mensaje final de Pergolini es contundente y está cargado de simbolismo ya que el conductor sugiere que el destino final de Cristina será mucho más humillante, de lo que muchos imaginan.
