La historia parecía terminada. Un escándalo que sacudió a la Justicia argentina, una destitución que parecía definitiva y una jueza que había quedado en el centro de todas las críticas. Sin embargo, tres años después, el caso volvió a dar un giro inesperado.
Todo comenzó en diciembre de 2021, cuando una filmación dentro del Instituto Penitenciario Provincial de Chubut mostró a la entonces jueza Mariel Suárez manteniendo una situación de extrema cercanía con Cristian “Mai” Bustos, condenado por homicidio.
Las imágenes recorrieron el país y generaron una enorme polémica. Con el paso de los días, la discusión dejó de centrarse únicamente en el video. La investigación puso la lupa sobre las visitas realizadas por la magistrada y sobre una audiencia a la que no habría asistido para encontrarse con el detenido.
Las denuncias avanzaron y el caso terminó llegando a las máximas autoridades judiciales de la provincia. Lo que siguió fue un largo proceso que derivó en la destitución de Suárez, una decisión que en ese momento parecía cerrar definitivamente el capítulo.
Pero la historia no terminó allí
El año pasado, la situación comenzó a cambiar cuando la jueza fue sobreseída en la causa por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público. El magistrado que intervino consideró que no existía delito y archivó el expediente antes de que llegara a juicio oral.
Con ese antecedente, la defensa de Suárez impulsó una nueva ofensiva judicial para revertir la destitución. Los abogados sostuvieron que durante el proceso anterior se habían vulnerado garantías fundamentales y cuestionaron la imparcialidad del tribunal que la había juzgado.
Finalmente, el Tribunal Superior de Justicia de Chubut analizó el planteo y tomó una decisión que volvió a colocar el caso en el centro de la escena.
Por unanimidad, los jueces declararon la nulidad absoluta de la sentencia que había apartado a Mariel Suárez de la magistratura y ordenaron su restitución en el cargo.
De esta manera, la jueza que protagonizó uno de los escándalos judiciales más comentados de los últimos años quedó habilitada para regresar a sus funciones en la Justicia provincial.

La resolución volvió a generar debate y reavivó una polémica que parecía haber quedado atrás. Lo cierto es que, después de tres años de idas y vueltas, el caso volvió a sorprender con un desenlace que pocos imaginaban.
Durante todo este tiempo, el caso siguió siendo recordado como uno de los episodios más polémicos que involucró a una integrante del Poder Judicial en Chubut. Lo que parecía una historia cerrada continuó generando debate entre quienes consideraban que la sanción había sido correcta y quienes sostenían que todavía quedaban aspectos por revisar dentro del proceso.
