Las cámaras de televisión en la vía pública se han convertido, para ciertos sectores del periodismo militante, en una herramienta de agitación política antes que en un canal de información objetiva.
En las últimas horas, la señal de noticias AR12, vinculada al tradicional diario Página 12, envió a una de sus movileras a recorrer las calles de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con un objetivo explícito: obtener testimonios que alimenten la narrativa opositora contra el gobierno de Milei.
El despliegue en la vía pública apuntaba a un sector social golpeado históricamente por la burocracia y las sucesivas crisis económicas: los adultos mayores.
Bajo la premisa sesgada de que cualquier jubilado adhiere automáticamente al libreto de la protesta y al rechazo de las reformas de libre mercado, la cronista apenas vio a dos mujeres mayores fue al ataque.
Una pregunta dirigida que no encontró la respuesta esperada
Lejos de indagar sobre sus vivencias de manera neutral, la reportera planteó de forma directa: “¿Chicas, que piensan que la oposición se junte toda en contra de Milei?”.
La primera jubilada dijo: “de terror, de terror. Vamos Milei”. Dejando muda a la movilera.
Mientras se retiraba, la segunda jubilada dijo: “Yo lo quiero a Milei”.
La reportera, dijo: “bien, un voto para Milei, y siguió intentando entrevistar más transeuntes.
Movilera quedó pagando por prejuzgar
La movilera daba por sentado que la sola mención de una unión opositora generaría entusiasmo o alivio en sus entrevistadas. Sin embargo, la reacción de las dos jubiladas desarmó por completo el libreto preconcebido por la producción del canal.
El momento, transmitido en vivo y rápidamente viralizado, expuso de manera cruda la distancia abismal que existe entre las construcciones mediáticas de medios de la oposición y el sentir real de los ciudadanos de a pie.
La escena puso de manifiesto que los adultos mayores, lejos de dejarse llevar por consignas armadas o discursos del miedo, valoran el cambio de rumbo, la batalla contra la inflación y la firmeza institucional por encima de los armados electorales del viejo sistema político.
La lección del periodismo militante frente a la realidad
El fallido intento de manipulación periodística de AR12 deja en evidencia un fenómeno recurrente: la incapacidad de los medios militantes para leer el humor social fuera de sus propios marcos ideológicos.
Al dar por hecho que la ancianidad implica indefectiblemente una postura contraria a las ideas de la libertad, la señal terminó exhibiendo ante su propia audiencia el respaldo popular con el que cuenta el Presidente Milei.
La jornada callejera que buscaba ser un golpe comunicacional contra el Gobierno terminó convertida en una muestra clara de dignidad y sentido común por parte de dos jubiladas que, con pocas palabras, le recordaron al periodismo sesgado que la calle ya no responde a sus viejos dogmas.
