Le duró poco la alegría al sacerdote kirchnerista y la jugada le salió completamente mal.
El cura K, José Di Paola, conocido como el Padre Pepe, sufrió una estruendosa derrota judicial tras intentar frenar el nuevo Régimen Juvenil Penal en la provincia de Buenos Aires.
La Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Lomas de Zamora, Sala I, le revocó de manera categórica la medida cautelar que había conseguido para suspender la ley.
El fallo dejó al descubierto el fracaso de las maniobras impulsadas por el entorno eclesiástico afín al kirchnerismo para bloquear el juzgamiento de los menores que delinquen.
El fracaso de la jugada impulsada por el cura K
El Padre Pepe Di Paola había promovido un hábeas corpus colectivo mediante la Federación Familia Grande Hogar de Cristo para congelar la aplicación de la norma.
En un primer momento, la jueza Marta Pascual le había otorgado una suspensión de 90 días argumentando supuestos problemas de infraestructura e internación para jóvenes de 14 y 15 años.
Sin embargo, el festejo le duró muy poco al sacerdote militante debido a la inmediata reacción del Ministerio Público Fiscal.
Los fiscales apelaron la resolución por considerar insólito que una jueza frene una ley nacional aprobada por el Congreso con una simple cautelar.
El duro cachetazo de la Cámara de Lomas de Zamora
La Sala I de la Cámara de Lomas de Zamora, integrada por los magistrados Miguel Navascues y Miguel María Alberdi, le dio un durísimo cachetazo judicial al planteo del Padre Pepe Di Paola.
Los camaristas resolvieron que ningún juez tiene la facultad de suspender una ley con efectos generales para todo el territorio provincial.
Para fundamentar el golpe a la estrategia del cura K, el tribunal citó el histórico fallo de la Corte Suprema en la causa Thomas.
Los jueces remarcaron que las leyes tienen presunción de legitimidad y que la postura impulsada por la asociación del Padre Pepe Di Paola violaba la división de poderes.
El rechazo a la doctrina que justifica la delincuencia
La maniobra del Padre Pepe Di Paola para evitar que los menores de 14 y 15 años respondan ante la justicia generó la indignación de miles de ciudadanos golpeados por la inseguridad.
La sociedad no toleró el intento del sacerdote por sostener un esquema de impunidad bajo el pretexto de la vulnerabilidad social.
El fallo de la Cámara de Lomas de Zamora puso un freno definitivo a la intromisión del garantismo kirchnerista en las decisiones del Poder Legislativo.
La derrota del Padre Pepe Di Paola confirmó el agotamiento social frente a los discursos que justifican el delito juvenil.
La derrota definitiva del entorno eclesiástico alineado al kirchnerismo

Con esta resolución de la justicia bonaerense, el nuevo Régimen Juvenil Penal recupera su plena vigencia para ser aplicado sin trabas.
La pretensión del cura K de condicionar la política de seguridad a través de cautelares se derrumbó por completo en los tribunales.
El revés judicial marca el final del blindaje que intentaron construir los sectores afines a Cristina Kirchner para frenar el endurecimiento de las penas.
La jugada le salió pésima al Padre Pepe Di Paola, dejando al descubierto el límite institucional frente al activismo militante desde la Iglesia.
